Luz Olier

Amablemente, Luz Olier ha accedido a inaugurar esta sección, Con voz propia, respondiendo a trece preguntas sobre el doblaje, concepto y práctica.

1. Imagínate una reunión de PA (profesionales anónimos). Es la primera vez que estás allí y tienes que presentarte. Así que dices “Hola, me llamo Luz Olier y soy…”

Soy actriz y escritora, aunque en mi DNI siempre puse únicamente “escritora”.

2. Alguien te dice doblaje, ¿y tú qué piensas?

Es una simple traducción para el sector audiovisual. Indudablemente necesaria, porque no se conocen todos los idiomas.

3. ¿Cómo llegó esta profesión a tu vida?

Empecé en el teatro universitario pero, como actriz, mis primeros trabajos retribuidos fueron en la radio. Posteriormente, debuté en el teatro, hice televisión y con más de 30 años me surgió la oportunidad de doblar un capítulo de serie. El personaje era una colegiala, que se quedó fija en la serie. Así empezó todo.

4. ¿Qué tipo de personajes son los más gratificantes de doblar?

Sin duda, los interpretados por buenas actrices. Me da igual que sean cómicos o dramáticos, actuales o de época.

5. Eres actriz de imagen y has hecho mucho teatro. En el doblaje no hay contacto directo con el público, no hay aplausos ni siquiera demasiado reconocimiento a nivel popular. En cierto modo, parece ser que la mayoría de personas que componen ese público no se para a pensar en vuestra labor, salvo en contadas ocasiones. ¿Crees que en ese sentido es una actividad más fría, menos agradecida?

No me parece mal que sea una labor anónima, porque estás al servicio del trabajo que ha hecho otro y, además, la imagen tiene mucha más fuerza.

6. ¿Cuál es la función del director de doblaje?

En principio, el director tiene la misión de dar una forma literaria a la traducción literal que recibe y al mismo tiempo acomodar el texto a los labios del actor que se va a doblar (acortando o alargando las frases y haciendo coincidir las labiales del español con las del idioma original). Sin duda esta labor, el ajuste, es la más difícil. A continuación, tiene que conseguir el reparto más idóneo, teniendo en cuenta las voces y capacidad interpretativa de los actores y, por último, debe dirigir a éstos en la sala.

7. Ahora la pregunta comprometedora… ¿Es el doblaje políticamente correcto?

Sobre este aspecto hay muchas voces en contra, pero lo mismo podríamos plantearnos sobre la traducción de un libro o de una obra de teatro. Indudablemente, cualquier traducción puede manipularse y traicionar el original y, como el doblaje no puede ser menos, se hizo ampliamente durante la dictadura. Me viene a la mente Mogambo, en donde para ocultar un adulterio convirtieron en hermanos a un matrimonio, logrando así un incesto, pero no veo por qué tiene que ser incorrecto acercar a la gente el visionado de una película lo mismo que se hace, por ejemplo, con una obra de Shakespeare.

8. A nivel personal, ¿qué te ha aportado esta profesión?

He podido contemplar en profundidad el trabajo de muchos actores, de distintas técnicas y nacionalidades. Eso desarrolla tu sentido de observación para imitar en lo posible al actor que debes doblar. Además, en mi caso no he estado para nada especializada en las clásicas damas, que siempre son muy parecidas. He doblado desde niños adolescentes a personajes cómicos o genéricos. Lo que llamamos en la profesión “tipos”. Para estos no puedes ser convencional y, en cada caso, tienes que buscar una actuación determinada.

9. ¿Qué papel te hubiera gustado doblar?

El gran Rafael de Penagos, que era además Premio Nacional de Poesía, decía que se doblan focas, lo que es absolutamente cierto por otra parte. No tengo preferencias ni veo mejor respuesta para tu pregunta.

10. ¿Doblado o versión original, siempre que se pueda?

Por supuesto. Un proverbio italiano dice “traduttore, traditore”, pero volvemos a la necesidad de acercar las películas al público. Por mi parte, veo algunas películas en original y, si se conoce el idioma, siempre es más auténtico porque oyes al actor que trabaja en la película. Pero no conozco a mucha gente que hable japonés, por ejemplo, para poder ver una película de Kurosawa en versión original. Y el conocimiento del inglés sigue siendo minoritario en España. Además al leer los subtítulos, que traicionan bastante más que el doblaje, pierdes gran parte de las imágenes.

11. ¿Series o películas?

Yo prefiero las películas, siempre que sean buenas, claro. Pero también he doblado personajes de series que han sido de lo más gratificantes para mí. No puedo olvidar a la madre de la serie Malcolm, la gran actriz Jane Kaczmarek.

12. En tu opinión, ¿es el mundo del doblaje justo con la mujer?

Yo no me he sentido discriminada por razón de género. Sin embargo, he visto que la mujer debe esforzarse el doble a la hora de conseguir llegar a la dirección. En cuanto a los papeles, evidentemente hay menos trabajo para nosotras porque los guionistas siguen dando más importancia en sus historias a los hombres. No solo en España, en todo el mundo.

13. Y la número trece es tuya. Tu turno de preguntarte eso que a lo largo de tu carrera siempre has querido que te preguntaran y nunca han llegado a hacerlo.

Como mi carrera no se ha limitado al doblaje, quizá me hubiese gustado que me preguntaran qué actividad me parecía más apasionante. Sin duda, la literaria. Y debo añadir que en mi trabajo como guionista también me ha ayudado el doblaje, porque he podido contrastar argumentos, situaciones y diálogos en los cientos de películas y series en que he participado.

Luz Olier
Luz Olier

Luz Olier ha dirigido el doblaje de películas y series como El crisol, Dos vidas en un instante, Bright Star, Hackers: Piratas informáticos, Mentes criminales o  Malcolm. Además, en reconocimiento a su labor interpretativa, ha recibido tres veces el premio a la Mejor actriz en el Festival del Siglo de Oro en El Paso (Texas).

Y en su faceta literaria ha cosechado premios como el Margarita Xirgu por su radioteatro Mujer del sombrero con flor, incluido en Cuentos del otro lado (AM Editorial), y el Premio AETIJ por la obra de teatro infantil El país de los sueños.

Actualmente, imparte clases de doblaje nivel Avanzado en la escuela de voz AM Estudios.

¡Muchas gracias, @LuzOlier!

Anuncios

2 thoughts on “Luz Olier

  1. ¡Buenos días!
    Soy traductora audiovisual (traducción de guiones con ajuste y subtitulación) y también veo la necesidad de seguir doblando, pues dependiendo del tipo de público, el formato o incluso el contenido de la producción audiovisual será una opción tan válida como la V.O.

    También estoy de acuerdo con que la labor de los actores de doblaje no se reconoce tanto como se debería. Un mal doblaje puede fastidiar una buena película, todos conocemos ejemplos de alguna, ¿no?

    De todas formas discrepo en algunos puntos que se han mencionado en la entrevista como por ejemplo el tan manido “traduttore, traditore”, así como que “Además al leer los subtítulos, que traicionan bastante más que el doblaje, pierdes gran parte de las imágenes”.

    No sé de dónde se saca esa afirmación, pero la subtitulación intenta ser lo más fiel al original posible, aunque hay que tener en cuenta las limitaciones de la propia modalidad. Igual que muchas veces el doblaje se ve supeditado a la imagen, la subtitulación también tiene una serie de restricciones propias, pero eso no implica que traicione al contenido original.

    Tampoco creo que se tenga que “leer los subtítulos o ver la película”. Esa es la excusa a la que siempre se ha recurrido para hacer prevalecer el doblaje sobre los subtítulos.

    Si los subtítulos son buenos (respetan los cambios de plano, la velocidad de lectura, resumen el contenido, etcétera) es perfectamente posible “ver y leer los subtítulos a la vez”.

    Además me gustaría apuntar que todo es cuestión de práctica. ¿Verdad que no leías ni asimilabas igual de rápido las lecturas cuando tenías 8 años que ahora? Cuanto más veas contenidos subtitulados, más fácil te resultará. 😉

    Un saludo,

    Victoria

    1. ¡Buenos días, Victoria!

      Lo primero, muchas gracias por pasarte por aquí y expresar de forma tan educada tu opinión.

      Probablemente, tanto subtitulación como doblaje intenten ser lo más fiel posible al original. Pero, como decías, existen limitaciones propias de cada formato.

      Lo importante en cada caso es realizar un buen trabajo y transmitir, así, lo que el original ha querido contar. Si, además, puede llegar a todo aquel que quiera conocer esa película o serie, entonces el objetivo está cumplido. Ya se encargará el público de elegir el formato que más le guste.

      ¡Esperamos seguir leyéndote!

¿Qué piensas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s